Intelectualismos

Si algo distingue a la intelectualidad vernácula (la intelligentzia, la llamaba Jauretche) es su inveterada costumbre de tratar de desdibujar al país real. Persistencia en desafiar todo aquello que perfume a nacional y popular. Su obsesiva obstinación por resistir cualquier intento de articulación de una conciencia nacional. Aunque instalada como fuente de “ideología” desde el principio de nuestra construcción histórica, el ingreso de individuos sin linaje ni patriciado alguno al Olimpo de los Doctos construye Leer más