Ranulph Fiennes, una vida de novela entre océanos y montañas

Ranulph Fiennes, una vida de novela entre océanos y montañas

RANULPH FIENNES
Ranulph Fiennes es el “más importante explorador vivo”, según la calificación obrante en el Libro Guinness de los Records.

Uno dice del otro, mi primo es el explorador más importante del mundo. Y el otro devuelve la gentileza, mi primo es el actor británico más talentoso de su generación. El linaje familiar de ambos se remonta al siglo XV en la persona del político y militar James Fiennes, 1st Baron Saye and Sele, y High Sheriff de los condados de Kent y Surrey.

A los 59 años el actor británico Ralph Fiennes se emociona cada vez que el clan familiar Twisleton-Wykeham-Fiennes se reúne en Broughton Castle, la mansión de sus antepasados construída en el siglo XIV en la campiña de Oxfordshire, al sureste de Inglaterra. Su primo Ranulph Fiennes asiste al evento (que se repite cada 10 años) en el que asombra a los participantes relatando sus aventuras que lo convirtieron en el “más importante explorador vivo”, según la calificación obrante en el Libro Guinness de los Records.

A los 77 años Ranulph podría agregar varios tomos a su increíble biografía describiendo las increíbles hazañas que desplegó a lo largo y a lo ancho de los cinco continentes. Su espíritu aventurero se despertó en su primera infancia a partir de las historias que su madre le contaba sobre su padre, un coronel del ejército escocés que murió a fines de 1943 en la Batalla de Montecassino, cuatro meses antes de su nacimiento. Tras su paso por el exclusivo Eton College, Ranulph se enroló en el regimiento de los Royal Scot Greys, el mismo en el que se había desempeñado su padre, de quien heredó su título de 3er. barón. Tras casi una década de servicio en las fuerzas armadas, actividad que incluyó operaciones de contrainsurgencia para el SAS (Servicio Aéreo Especial) en el sultanato de Omán, se retiró para dedicarse a desafiar a la naturaleza.

Su paso por el ejército había terminado con la tarjeta roja. Así lo cuenta el propio Fiennes: “Fuí expulsado por uso indebido de explosivos del ejército en propiedad pública. El pueblo más bonito de Gran Bretaña estaba siendo arruinado. Twentieth Century Fox había construido un set de filmación cerca y estaba haciendo un verdadero desastre, así que cinco de nosotros decidimos ir allí y volarlo”. Quedaba claro entonces que lo suyo era la aventura. Mal no le fue.

RANULPH FIENNES

Recorrió el Polo Norte en dos ocasiones y el Polo Sur en una. Atravesó a pie la Antártida y Africa. Fue uno de los descubridores de la ciudad perdida de Ubar en Omán. A lo largo de los años cruzó varias veces los Andes, los Alpes y el Himalaya. Y exploró el Nilo casi en su totalidad, además de remontar el río Amazonas en canoa.

En 1993 caminó durante más de noventa días atravesando la Antártida junto a su gran amigo el nutricionista Mark Stroud, un renombrado fisiólogo que se desempeñó como jefe científico en el Centro de Ciencias Humanas del Reino Unido, especializado en analizar la resistencia humana en condiciones extremas. A lo largo de los años el cuerpo de Fiennes fue para su amigo Stroud el mejor laboratorio móvil para experimentar sobre los límites del organismo humano frente a las exigencias climáticas de la naturaleza.

A los 60 años Fiennes y Stroud corrieron siete maratones en siete días en varios continentes. Pero el primero lo hizo en “inferioridad de condiciones”. Cuatro meses antes había sufrido un paro cardíaco que lo obligó a someterse a un bypass coronario después de tres días de internación médica. No obstante, el recordman británico cruzó la meta en la competencia de Nueva York estableciendo un tiempo de 5 horas y 25 minutos, una marca por demás de meritoria para un hombre de 60 años que venía de correr seis maratones (jet lag mediante tras su viaje desde El Cairo) en distintos continentes.

RANULPH FIENNES
En 2009 Fiennes, de 65 años, escaló el Monte Everest tras dos intentos fallidos en 2005 y 2008

En 2009 Fiennes, de 65 años, escaló el Monte Everest tras dos intentos fallidos en 2005 y 2008, obteniendo el record para su país por tal hazaña. También llegó a la cima del Aconcagua, y con 72 años escaló el Monte Elbrus, la montaña más alta de Europa. Dos años antes debió resignarse a un nuevo record. Realizar una marcha de más de 3.200 kilómetros en el invierno antártico con temperaturas que pueden llegar a los 90 grados bajo cero.

Pero semejantes hazañas no estuvieron exentas de serios avatares sobre su anatomía. Durante su expedición al Polo Norte del año 2000, Fiennes tuvo un accidente con su trineo producido por la rajadura del hielo, y en su intento por rescatarlo sufrió la congelación de sus manos. Tras su arribo a Inglaterra relató que decidió amputar sus propias falanges después de que un médico le advirtió que tendría que esperar varios meses para someterse a una cirugía.

“Mi esposa dijo que me estaba enojando mucho porque era muy doloroso tocar cualquier cosa con mis dedos momificados”, señaló el explorador. “Entonces, para detener el dolor compré una cuchilla eléctrica. Mi mujer me hizo unas tazas de té y comencé a cortar”. Según sus palabras el proceso fue lento. “Me tomó dos días cortarme el pulgar”.

Fiennes, nombrado Oficial de la Orden del Imperio Británico en 1993, se casó a los veintiséis años con su novia y amiga de la infancia, Virginia Pepper, fallecida de cáncer en el año 2004. Desde entonces, el aventurero y prolífico escritor con más de una docena de ensayos y novelas publicadas, es la única persona que ha recibido dos medallas polares por sus travesías en el Ártico y en la Antártida. Actualmente está casado con Louise Millington, con quien tiene una hija de quince años. Por estos días se enorgullece con las distinciones logradas por su bebida favorita: el Ron Sir Ranulph Fiennes de su autoría, que produce en el condado de Essex a un costo de 40 libras la botella.

Su vida podría haber dado un giro radical a principios de 1971 cuando los productores de James Bond decidieron buscar al reemplazante de Sean Connery. Entre los 400 aspirantes Fiennes quedó en la terna final, pero el elegido para interpretar al agente 007 fue Roger Moore, que dos años después debutaría en ese papel en el film Live and let die. Tal vez en un futuro cercano el destino de los primos Fiennes vuelva a cruzarse. Ralph, que ya ha participado en la saga de Ian Fleming interpretando al director del MI6, hizo público su deseo de ser el nuevo agente de su majestad británica con licencia para matar. Linaje no le falta; Ralph Fiennes y el Príncipe Carlos son descendientes del Rey James II de Escocia, un vínculo de sangre que los convierte en primos octavos.

SEGUIR LEYENDO:

Un nuevo estudio reveló que el asteroide que mató a los dinosaurios dejó a la Tierra en completas tinieblas por dos años

Fuente: Infobae