Los motivos de la devaluación contable de los jugadores del Barcelona

Los motivos de la devaluación contable de los jugadores del Barcelona

El centrocampista brasileño del FC Barcelona, Philippe Coutinho, se retira lesionado, durante un partido. EFE/Alejandro García/Archivo
El centrocampista brasileño del FC Barcelona, Philippe Coutinho, se retira lesionado, durante un partido. EFE/Alejandro García/Archivo (Alejandro Garcia/)

Barcelona, 25 ago (EFE).- De los 481 millones de euros de pérdidas con los que el Barcelona ha cerrado el ejercicio 2020-2021, 141 pertenecen a la devaluación contable de jugadores de la plantilla del primer equipo masculino de fútbol, una maniobra financiera que permite computar como pérdidas la amortización pendiente.
Estos 141 millones de devaluación pertenecen, según avanzó el diario ‘Sport’, a cinco jugadores: Philippe Coutinho, Matheus Fernandes, Miralem Pjanic, Neto Murara y Samuel Umtiti. Así aparece en el cierre de cuentas que el club azulgrana mandó a LaLiga el 30 de junio.
Esto quiere decir que el Barcelona consideró como pérdidas las amortizaciones (el coste del fichaje del futbolista dividido por los años de contrato) pendientes de cada uno de ellos, una acción que le permitirá contar como ganancias cualquier ingreso que obtenga por estos activos desde el pasado 1 de julio siempre que les haya dado un valor de mercado cero, algo que el club no ha especificado.
Lo que es seguro es que el Barcelona consideró que a 30 de junio de 2021 estos cinco jugadores tenían un precio de mercado inferior al que se pagó por su traspaso cuando llegaron a la entidad azulgrana.
En este sentido, especialmente significativos son los casos de Coutinho y Pjanic. El brasileño costó 160 millones de euros (120 más variables) y firmó por cinco temporadas, de las que le quedan dos por cumplir. Por lo tanto, aún habría unos 60 millones por amortizar que, en caso de no haber devaluado su valor de mercado, se hubiesen restado de lo que pudiera ingresar el Barça por un traspaso.
Pjanic llegó el verano pasado a la disciplina azulgrana después de que el club pagara 65 millones de euros (60 más variables) por él y firmara un contrato por cuatro temporadas, de las que le quedan tres por cumplir. Por lo tanto, su amortización pendiente antes de la operación de la junta de Laporta era de unos 48 millones.
Esta maniobra financiera no se puede hacer en el sentido inverso. Es decir, a un jugador no se le puede otorgar un valor superior en los activos del club de un curso a otro por mucho que se considere subjetivamente que su rendimiento en el terreno de juego se ha incrementado.
Por este motivo, cualquier jugador salido de La Masia siempre supondrá ganancias para el Barcelona si lo acaba vendiendo a otro club.
De los cinco jugadores devaluados tan solo hay uno que tenga garantizada su plaza en la plantilla cuando se cierre este mercado de fichajes: Philippe Coutinho. Miralem Pjanic y Samuel Umtiti no han sido ni convocados en los dos primeros partidos de Liga, Neto quiere ser titular y es consciente de que en el Barça no tendrá esa posibilidad, y a Matheus Fernandes se le rescindió el contrato este verano.
Sergi Escudero

Fuente: Infobae