Histeria colectiva y colas interminables: la gente salió a comprar para stockearse

Histeria colectiva y colas interminables: la gente salió a comprar para stockearse

Las largas colas de super con espera para pagar (Maximiliano Luna)
Las largas colas de super con espera para pagar (Maximiliano Luna)

“Parece el fin del mundo”, dice una señora en voz alta al ver la cola interminable antes de entrar a una de las sucursales del supermercado Coto del barrio de Palermo. No es el fin del mundo, pero algunos así lo perciben. “Esta no es un compra tradicional, es solamente para tener stock en casa”, le cuenta a Infobae, Marina que se puso guantes de latex para hacer las compras.

Son las once de la mañana y no hay changos para poder comprar, y se necesitan dos horas de espera para poder pagar. “Está todo colapsado. Las cajas no dan abasto, el sistema online cayó y los envíos online se harán en dos partes. En todos mis años de trabajo, nunca vi algo así”, destaca uno de los empleados de un hipermercado Jumbo.

A partir del aumento de nuevos casos detectados de Coronavirus en el país, y un posible aislamiento, la gente salió a hacer “compras de pánico”. Buscan en su mayoría productos de limpieza y alimentos no perecederos para autoabastecerse.

Tardé media hora para conseguir un changuito. Cuando lo logré, me aprovisioné de productos de limpieza para desinfectar la casa y alimentos secos y para congelar. Hoy hay de todo, mañana no sé”, explicó Marina.

Maximiliano Luna
Maximiliano Luna

Diego, padre de cuatro hijos, coincide: “Fui a otro negocio y había faltantes de productos de limpieza, entonces vine a lo seguro. Ahora hay que esperar dos horas en la cola, pero no me importa. Traté de hacer el pedido online y se cayó el sistema. Es un caos”.

Roberto, repositor hace 10 años del Carrefour, abierto las 24 hs, le comenta a Infobae que ni en las fiestas de fin de año se ve tanta demanda ni movimiento de gente. “No duran los productos en las góndolas, y mirá que hay una restricción de cantidad, sólo se pueden llevar hasta 6 unidades”.

Para poder comprar más productor, algunos vuelven dos veces. “Vine a las dos de la mañana a esta sucursal 24 horas y a las 12 acá estoy de vuelta. No quiero que me falta nada. Soy jubilado y me tengo que guardar por las dudas”, le explica Ángel, acompañado por su esposa.

En el repaso que hizo Infobae no se encontró alcohol en gel en ninguno de los cinco supermercados que recorrió. “Hay faltante desde la semana pasada”, explicó el repositorio del local Carrefour. “Tenemos líquido de 250 centímetros cúbicos. El martes pusimos 24 botellas de medio litro y volaron en medio minuto”.

El trabajo del equipo de inventario es constante. “ Estamos reponiendo cada rato, porque hubo un incremento notable de la demanda”.

Lo que menos se ve en las góndolas son: alcohol líquido, papel higiénico, lavandina, desinfectantes, toallitas húmedas, detergente jabón de tocador, paños, arroz y fideos.

Maximiliano Luna
Maximiliano Luna

Los precios, según las empresas consultadas, se mantuvieron. En los carteles se ve la fecha de cuando fue fijado: febrero de 2020. En Carrefour un alcohol líquido de 250 ml de la marca del supermercado cuesta $ 40, en Jumbo un frasco de la misma medida -pero de Bioalcohol- sale $79.90.

“Uno no sabe qué va pasar, ni si en algún momento la situación se vuelva crítica y haya que aislarse en casa. Por las dudas vine a comprar un poco más de la habitual”, comenta Cerafino, jubilado del barrio de Palermo. En su chango lleva 36 botellas de agua, 6 paquetes de fideos, 4 de arroz, pollo y 2 aerosoles desinfectantes.

Son pocos los que miran los precios. “La verdad es que vengo a buscar lo que necesito. No me importa mucho lo que cueste.”, agrega Marina. “Lo que se ve muy poco son las famosas ofertas de 3×2 o el segundo a mitad de precio”, confiesa su hermana.

El clima es el mismo entre los clientes de los otros locales. En la sucursal de Maure de Coto cerraron las puertas de ingreso a las 11 de la mañana. “No me dejan entrar, mi hermana logró hacerlo y me dice que hay faltantes en las góndolas”, explicó Romina.

En el Carrefour de Scalabrini Ortiz
En el Carrefour de Scalabrini Ortiz
En promedio los clientes llena más de un carrito (Maximiliano Luna)
En promedio los clientes llena más de un carrito (Maximiliano Luna)

La encargada de otro Coto confiesa que esté cantidad de clientes es inusual: “Que me cuenten qué está pasando… por ahí pasó algo que no me enteré porque estoy trabajando”. El horario de cierre es a las 23 y ayer recién pudieron cesar con sus tareas a las 23.30. La misma situación parece repetirse hoy, antes del mediodía se registran más de 15 envío: “Esa demanda la tenemos en una jornada entera. No sé cómo vamos hacer”.

Como medida preventiva las cajeras utilizan alcohol en gel. “Los clientes que no encuentran en las góndolas le piden a las empleadas si pueden tomar el suyo, no respetan ni el trabajo”, dice un repositor.

“En ánimo es malo entre los clientes, presencié más de una discusión por un producto. Hay cierta histeria colectiva”, destaca otra compradora lista para pagar sus dos changuitos llenos.

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Fuente: Infobae