Extrabajadores de Pdvsa: Nos llaman apátridas por exigir lo que nos corresponde

Extrabajadores de Pdvsa: Nos llaman apátridas por exigir lo que nos corresponde

(Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)
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Por Claudia Smolansky

Caracas. “Cobrarán hasta los muertos”, dijo en el 2012 el antiguo presidente, Hugo Chávez. Así lo recuerdan los ex trabajadores obreros de la Faja Petrolífera del Orinoco, quienes en el presente continúan reclamándole al Estado el pago de sus pasivos laborales pertenecientes a su trabajo en la década de 1997-2007. 

En el 2007, el difunto mandatario anunció que Petróleos de Venezuela  (Pdvsa) sería el socio mayoritario de todas las explotaciones en el Orinoco y seguidamente, Venezuela ganó un arbitraje contra la multinacional Exxon Mobil, que fue una de las que no aceptó un papel de subordinación y había solicitado la congelación de USD 12.000 millones de Pdvsa. De ese monto, USD 5.200 correspondían a 12 mil obreros. “Chávez dio la orden de que nos pagaran y nunca lo hicieron. Él dijo que lo había depositado en el Banco Central. No sabemos qué pasó con esa plata”, dice José Mais, de 52 años, uno de los voceros principales de los 580 obreros que han recorrido en los últimos 16 meses siete plazas en Caracas para exigir de manera pacífica el pago por su trabajo.

La mayoría de los trabajadores superan los cincuenta años y provienen de seis estados del país: Monagas, Anzoátegui, Delta Amacuro, Sucre, Bolívar y Guárico. Todos creían que, al llegar a la capital, Maduro les respondería de manera inmediata. No fue así. Tampoco lo ha hecho la Vicepresidencia, el Ministerio de Finanzas o la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), que han sido las otras instancias a las que han acudido los obreros. Todos dejaron a sus familiares atrás. “Nos quedamos sin dinero”, dicen. Duermen sobre cartones, comen las sobras de la basura y hacen sus necesidades en la calle.

(Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)
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A pesar de las dificultades, 50 hombres decidieron escalar la protesta pacífica hasta una huelga de hambre. Solo 12 continúan. “No se levantan de ahí a pesar de que corren el riesgo de morirse”, cuenta Pedro Amado, otro de los voceros principales. 17 personas murieron en el casi año y medio que tienen los trabajadores en protesta. Muchos contrajeron una infección por la comida podrida que ingirieron en los últimos meses, otros se enfermaron por las condiciones antihigiénicas en las que han vivido. “Pero la lucha sigue”, acota Amado.

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¿Amor con amor se paga?

“Vinimos con la esperanza de que el presidente obrero nos atendiera. Él, como más que nadie, sabe lo que significa que un obrero no llegue con el pan a la casa”, comenta Younis Díaz. Para este trabajador, de 52 años, Nicolás Maduro, no ha mostrado empatía ni solidaridad con los ex obreros de Pdvsa. “Si tuviera consideración, no hubiesen 17 muertos. Se supone que este es el gobierno de los venezolanos, un gobierno socialista y humanista que dice que amor con amor se paga. Acá no vinimos a pedir ni a implorar. Venimos a cobrar lo que es nuestro”, agrega Díaz. A su juicio, Maduro y quienes lo rodean han “vendido” el legado de Hugo Chávez, quien, a su parecer, creía en la justicia social. “Cuando había un desastre Chávez estaba allí”, cuenta Díaz. Ninguno de ellos espera que otro Gobierno responda, ni que haya un cambio de presidente. Sin embargo, reconocen que el sistema político que existe en Venezuela es una dictadura, sobretodo porque sienten temor para reclamar lo que les corresponde.

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“Nos tildan de apátridas cuando nosotros votamos por este presidente. Por eso es que creo que vivimos en dictadura. No es necesario que tenga que dejar a mi familia y pasar por lo que estoy pasando cuando es un dinero que me he ganado con mi sudor. Si no fuera dictadura, de una vez nos hubieran pagado los pasivos y no nos llamaran traidores a la patria. Pero aquí no han cobrado ni los vivos ni los muertos”, sostiene Johnny Morales, quien a su vez, espera que la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michele Bachelet, constate las condiciones y violación de los derechos de los obreros en su visita al país esta semana entre el 19 y 21 de junio. “La última vez que vino la comisión de la ONU, los pasearon en los mejores carros y nunca se enteraron de lo que ocurre en el país”, dijo Morales.

(Foto: Juan Vicente Manrique/Infobae)
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Por su parte, Díaz aseveró que esta deuda con los trabajadores se trata del “mayor acto de corrupción en el país”. Responsabiliza a quien fue presidente de Pdvsa y se separó del gobierno de Nicolás Maduro, Rafael Ramírez. “Ese dinero le llegó a una cúpula y los que estábamos en el campo, nos quedamos pasando hambre”, agregó. 

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No tienen planeado levantar su protesta hasta que les paguen sus pasivos laborales. Tampoco temen ante la constante custodia de funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en la Plaza Moneda, frente al Banco Central de Venezuela (BCV) que es donde se han establecido en los últimos siete meses. El rostro de Chávez los acompaña al lado de un letrero en el que se lee “Huelga de hambre”. Sobre otro cartón escribieron los nombres de sus compañeros que fallecieron. “Maduro habla de indolencia y de paz. ¿Donde está esa paz?”, se pregunta Morales.

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Fuente: Infobae