Entre lágrimas, Marcelo Longobardi oficializó su salida de Radio Mitre: “Me echo yo”

Entre lágrimas, Marcelo Longobardi oficializó su salida de Radio Mitre: “Me echo yo”

Pasadas las 8.30 de la mañana de este martes, Marcelo Longobardi oficializó su salida de Radio Mitre con un largo mensaje de despedida en el ciclo “Cada Mañana”, que comenzó en Radio 10 y lleva al aire 21 años consecutivos. Allí, el reconocido periodista le agradeció a todo su equipo, a los directivos de la emisora y al público, que lo convirtió en líder de audiencia durante tantos años.

“Antes de saludarlos, voy a decir unas breves palabras. Si me permiten, va a ser la primera vez en tantos años que me toca hablar de mí. una crónica sobre mí. A veces hemos hablado de nosotros en el programa con humor pero esta vuelta me toca hablar en serio. Sé cómo lo voy a empezar pero no tengo idea cómo va a terminar, comenzó Longobardi.

Y continuó: “He decidido retirarme de la conducción del programa hace 21 años. Nuestro contador marca 5406 programas. Ha sido y es líder de audiencia desde su debut en 2001 en Radio 10 y 9 años en Mitre, que es la más importante de la Argentina por su actualidad e historia. Muchas personas, oyentes, colegas, amigos, me han interpelado. Me han planteado cómo era posible que yo tomara semejante determinación. Atravieso un gran momento de mi carrera, es muy feo hablar de uno pero no tengo remedio. Les pido disculpas. Como nunca antes se había visto, cuento con el respaldo, afecto y respeto de todos los directores de esta radio, que son muchos, demasiados para mí solo. Cuento con el cariño, afecto y respeto de mis compañeros y de los oyentes, que han sido con nosotros extremadamente generosos durante tantos años”.

“Paradójicamente todas las respuestas están conectadas con un éxito. He trabajado en varios medios y siempre me han echado. Esta vuelta me echo yo, dejar que las cosas se vayan. Es una decisión muy compleja de tomar, muy traumática, producto de cuestionamientos personales muy profundos. Todos nosotros aspiramos en la vida a ser algo, a ser líder de algo. No importa de qué. De una radio, fábrica, verdulería o familia. Aspiramos a eso, procuramos ser algo. Tuve el enorme privilegio de lograrlo. He convivido con esta situación durante muchos años. Conozco el lado positivo del éxito, del liderazgo, la responsabilidad que esto implica y conozco todos y cada uno de los aspectos complejos y difíciles. Ustedes también chicos, los hemos vivido juntos. He disfrutado mucho de todo esto y he sido durante estos 21 años muy feliz. Pero me parece que 21 años son suficientes. Lo vengo pensando desde hace por lo menos dos años”, confesó Longobardi.

El periodista dejó en claro en todo momento que su decisión está basada en que pasaron muchos años al frente del mismo proyecto y que uno “no puede obnubilarse, empalagarse ni siquiera creerse que uno es ese éxito”. Al respecto, expresó: “El éxito es del público, de la radio, de un conjunto de factores. No es algo eterno. Es maravilloso, pero peligroso. Es como un demonio, está camuflado. Manejarlo es difícil, si le vendes tu alma al éxito es como vendersela al diablo. Tiene esta contracara que es difícil de ver, uno se confunde respecto del valor y la relevancia que tiene el éxito en la vida”.

En sintonía con esto, hizo especial hincapié en el cambio de los tiempos, el efecto de la pandemia y la necesidad de reinventarse: “Desde agosto que estoy pensando que algo debe terminar bien en un país en donde si miramos los procesos, las cosas que ocurren, fuera de la vida privada de la gente, las cosas públicas terminan mal. Al mismo tiempo, como todos sabemos, el mundo está cambiando y lo está haciendo a una velocidad cósmica. Todo cambia, cuando uno intenta entender un cambio ya ocurrió otro. Como hace muy poquitos días el New York Times afirmó ‘esto no es una crisis, es una época’. Todos estamos cambiando nuestra visión de las cosas, mejorando nuestros valores, modificando nuestro modo y relación con la vida misma. La pandemia es un cambio de época. Quiero cambiar con la época y cambiar es muy desafiante, muy estimulante y espero, es la primera vez que voy a decir esto, espero que sea inspirador para mí y otras personas”.

“21 años de éxito es suficiente éxito, mucho más que lo que yo hubiera imaginado como productor de Mitre en los 80. He tenido más éxito del que yo había imaginado. En esta época, como todo cambia, hay que saber desprenderse de las cosas para no ser un esclavo del pasado, como dice la canción de esta mañana. A veces a las cosas hay que dejarlas ir para no arruinarlas”, complementó.

Luego fue el momento de los reconocimientos y agradecimientos: “Cada Mañana fue el programa que obtuvo por primera vez el Martín Fierro de Oro. Fue premiado con el primer Martín Fierro de Oro que APTRA entregó a la radiofonía argentina. Fui distinguido por la Fundación Konex como el mejor periodista radial de la década. La Academia Nacional de Periodismo, por mi tarea en Radio Mitre, me nombró como uno de sus muy pocos miembros. Estoy honrado por eso. Le debo un agradecimiento a Joaquín Morales Solá y a Jorge Fontevecchia”.

También mencionó a los directivos de la emisora: “Estoy muy agradecido con todas las autoridades de Radio Mitre. He tenido muchos jefes y los quiero mencionar, a pesar de las discusiones y momentos tensos: Jorge Porta, director general, Rubén Corda, Guido Valeri, el jefe bueno, y a una perosna menos conocida, Hernán Vilaplana, que es extraordinario y lo quiero mucho. Me han permitido trabajar en la más absoluta libertad y estoy agradecido por el empeño que han puesto en los últimos tres meses para que revierta mi decisión. Lamento haberlos decepcionado por no poder cumplir”.

Jorge Lanata y Marcelo Longobardi realizaban el pase por Radio Mitre todas las mañanas
Jorge Lanata y Marcelo Longobardi realizaban el pase por Radio Mitre todas las mañanas

A la hora de hablar de sus compañeros llegaron las primeras lagrimas: “Estoy agradecido con todos mis colegas de Mitre. Hemos construido un entramado personal y profesional que es clave en el éxito de esta radio. Hemos contado una historia desde la mañana hasta la noche. Los edificios, las instalaciones, las antenas valen cero. Lo único que vale es el papel de la persona. Jorge Fernández Díaz, a los Leuco, Diego es como una especie de hijo, que me escribió este mensaje, para mí es un orgullo: ‘te voy a extrañar mucho, fuiste tan generoso, humano, contenedor y estricto, te debo mucho y te lo voy a agradecer siempre’”.

“Los Wiñazki que me han calificado siempre y me han escrito mensajitos con el injusto término de ‘maestro’. Pablo Rossi, Tato Young, Marcelo Bonelli, Jorge Lanata, Natalia López, Mercedes Ninci, Rodrigo Jorge. Todos han sido generosos conmigo y me llevo un gran recuerdo. Ha sido el mejor equipo que he visto jamás en una radio. Me tocó compartir poco tiempo con Pepe Eliaschev, tenía ilusión de trabajar con él”, prosiguió.

El siguiente paso fue hablarle a sus compañeros de programa y la emoción volvió a decir presente: “Las personas que no hablan en la radio pero son fundamentales, los productores y operadores: Martín Aguirre y Gustavo Sammartino. Empezamos juntos hace 40 años en Canal 9, yo era columnista y el productor. Estoy también muy agradecido y de manera muy especial con todas las personas que han contribuido a que Cada Mañana pueda ofrecer un punto de vista sobre los acontecimientos públicos de la Argentina. Rosendro Fraga, Sergio Berensztein, Marcos Novaro, el doctor Quique, Claudio Fantini, Juan Carlos de Pablo, Luis Secco, Daniel Artana y tantos otros. Quiero mencionar a dos personas que han tenido un papel muy importante en mi vida: Juan Dillon y Carlos Melconian. Hemos ofrecido un punto de vista que fue modelado por ellos”.

“No hay forma de expresar el agradecimiento a los oyentes. 5406 mañanas, ingresar a sus casas y formar parte de sus vidas. Siempre he sentido ese afecto, esa consideración, ese respeto y esa confianza que nos han otorgado a nosotros. Gracias por tanto”.

En el final, les habló a sus colegas y amigos del estudio: “Quiero reconocer con cariño y admiración a mis compañeros de Cada Mañana. Sin ellos nada de toda la historia hubiera sido posible, probablemente el éxito de Mitre no hubiera sido posible sin el papel de las personas que voy a mencionar ahora. Leandro, un peludo de regalo de parte de Nelson Castro. Le dije a Nelson ‘qué regalito me dejaste’ pero estoy agradecido porque es el mejor regalo que me hizo en mi larguísima relación con él. Leando es uno de los tipos más serios en el trabajo que he conocido”.

También tuvo palabras de afecto para con Cormillot: “Alberto ha sido mi compañero de aventuras forzadas. Cada vez que hemos anunciado una aventura la vida se nos interpuso. La última vez nació Emilio y arruinó todo. Estábamos dispuestos a todo Cormillot y yo y finalmente Emilio volvió a salvar a la humanidad. Cuando Emilio crezca un poco y no dependa tanto de su padre, haremos alguna aventura, doctor, de tantas que hemos planificado”.

Willy Kohan, otro incondicional que acompañó a Longobardi
Willy Kohan, otro incondicional que acompañó a Longobardi

Luego fue le turno de Willy Kohan: “Ha sido mi inseparable compañero y amigo en el trabajo y la vida. No tendría palabras para reconocer todo lo que ha tenido Willy conmigo desde aquel día que un amigo me lo trajo de regalo a la radio América y desde aquel día siempre hemos estado conectados en el plano personal y profesional. La calle está muy agradecida con vos”.

En ese momento, Kohan lo interrumpió: “Soy el que tengo que agradecer la generosidad que has tenido conmigo en términos profesionales a lo largo de los años. Sabes todo lo que me has ayudado y obviamente te mereces todo lo que tenes”.

Cuando continuó Longobardi, se dirigió a Rolo y María, sus más viejos compañeros: “Son una especie de una sola cosa. Hay algo llamado Rolo y María que son como dos personas inseparables. Han conseguido ellos dos que yo sea un mejor profesional y mejor persona. Rolo es el tipo más talentoso e importante desde que yo empecé a trabajar. Y mirá que conocí gente, conocí a todos. El mejor es Rolo y no solamente lo digo yo, es un consenso. Sos el mejor de todos. María es como un sol. He tenido el privilegio de trabajar con ustedes dos. Son las personas con las que empecé, pero el rol de Rolo y María juntos en mi vida profesional y personal es sustancial”.

En el final de su discurso, el peridodisa retomó los conceptos del inicio y se despidió nuevamente con la voz quebrada por la emoción: “Puedo decir con cierrto orgullo que 21 años de éxito es demasiado, que hay que saber desprenderse, que uno tiene que ser agradecido, que tiene que asumir el desafío de dejar un éxito, como me dijo Lean, dejar la zona de confort para ponerse a prueba de vuelta, para sentirse vivo y no enamorarse equivocadamente del diablo. Hay que saber decir basta, esta ha sido mi contribución, pero 21 años de éxito y liderazgo son suficientes para cualquiera. Ojalá sea algo inspirador. 21 años a 300 km por hora ganándole a todo el mundo es muy estimulante, honroso, pero uno tiene que saber ponerle un límite”.

“No dejo Cada Mañana porque tenga nuevos planes. Como consecuencia de que tomé una decisión dolorosísima aparecieron cosas. Hasta en Radio Mitre. El alcance de lo que viene lo desconozco. Primero tomé la determinación y luego aparecieron los proyectos. Cuando tomé la determinación quise poner a prueba si había agua en la pileta. Era importante para mí empezar y terminar algo mejor que lo que encontré. Eso generalmente no pasa y ojalá sirva para alguien como algo inspirador”, añadió.

Luego confirmó que estará al mando de la edición del 14 de noviembre, cuando se lleven a cabo las elecciones legislativas, y citó una frase de Iñaki Gabilondo, un reconocido periodista de radio español, para describir lo que siente con su despedida: “Encontré una frase que me encantó, no me quiero comparar pero he tenido una fuente de inspiración. Él dijo ‘he creído siempre que lo que hacía era algo no muy importante, pero que tenía alguna utilidad’. Esa es la definición más cercana a lo que siento. No fui tan importante, espero haber sido útil. Hay que entender que el éxito no es de uno y uno lo tiene que devolver”.

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Fuente: Infobae