El Gobierno de Trump frena un acuerdo histórico entre las Grandes Ligas de béisbol y Cuba

El Gobierno de Trump frena un acuerdo histórico entre las Grandes Ligas de béisbol y Cuba

En los pueblos antiguos, los antecesores de los juegos que hoy eclipsan a millones de almas lo tenían todo: poder, preparación militar y religión. Ya en el siglo XX, el deporte probó servir como una extensión de la diplomacia. Lo verifican los acercamientos entre Corea del Sur y Corea del Norte, entre desfiles olímpicos, partidos de básquetbol y tentativas de organizar grandes torneos de forma conjunta. También lo demuestra el tenso hilo de la diplomacia indio-paquistaní, en el que la pasión por el cricket convive con las disputas por la soberanía de Cachemira. Y el béisbol parecía ser un motivo común entre Estados Unidos y Cuba, pero en las últimas horas hubo marcha atrás en un acuerdo que involucraba a ambos países.

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El Gobierno de Donald Trump rompió este lunes el pacto entre la Federación Cubana de Béisbol y las Grandes Ligas de los Estados Unidos, que había sido objeto de negociaciones durante al menos tres años y que había sido anunciado en diciembre pasado.

El acuerdo les hubiera permitido a los jugadores cubanos participar de los torneos estadounidenses sin que eso significara la violación de las leyes de la isla. Hasta este momento, los peloteros isleños que quisieran actuar en la MLB (Major League Baseball) se verían obligados a desertar, por lo que perderían la residencia en su país natal y se quedarían sin posibilidades de representar al equipo nacional. Además, el trato buscaba evitar los peligros del tráfico humano y de las negociaciones irregulares que debían afrontar quienes quisieran escapar de Cuba.

Un ejemplo de la cantidad de jugadores cubanos que alcanzaron a llegar a la MLB es el jardinero Yasiel Puig, de los Cincinnati Reds, quien luego de varios intentos fallidos de deserción fue llevado a México por un cártel que lo mantuvo como rehén hasta que lo liberó tras el pago de un rescate de 250.000 dólares.

Según los términos del trato bloqueado por la administración Trump, los equipos interesados en contratar a un jugador deberían abonarle una “tasa de liberación” a la Federación Cubana de Béisbol. Ese, justamente, fue el punto que objetó el Gobierno de Trump para romper el acuerdo, ya que la ley estadounidense prohíbe las transacciones con la administración cubana, con excepción de algunos intercambios culturales y educativos.

Derek Dietrich (22) celebra con Yasiel Puig, el jugador cubano que fue mantenido como rehén antes de sumarse a Cincinnati Reds. (AP)

Derek Dietrich (22) celebra con Yasiel Puig, el jugador cubano que fue mantenido como rehén antes de sumarse a Cincinnati Reds. (AP)

“Un pago a la Federación Cubana de Béisbol es un pago al gobierno cubano”, dijo el Departamento del Tesoro según una carta difundida por la cadena ESPN, una de las emisoras que televisa los partidos de la MLB.

“Estados Unidos no apoya acciones que institucionalizarían un sistema mediante el cual una entidad del gobierno cubano embarga los salarios de atletas que trabajan arduamente y que simplemente buscan vivir y competir en una sociedad libre”, dijo Garrett Marquis, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional.

Dwight D. Eisenhower (d) y John Fitzgerald Kennedy (i), protagonistas de los primeros embargos, a inicios de la década del 60. (AP)

Dwight D. Eisenhower (d) y John Fitzgerald Kennedy (i), protagonistas de los primeros embargos, a inicios de la década del 60. (AP)

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“La Administración espera con interés trabajar con la MLB para identificar formas para que los jugadores cubanos tengan la libertad individual de beneficiarse de sus talentos, y no como propiedad del Estado cubano”, tuiteó Marquis.

La cancelación llega una semana después de que Cuba entregara una lista de 34 jugadores, de entre 17 y 25 años, aptos para negociar con las Grandes Ligas. Algunos de ellos podrían empezar a participar en la actual temporada, iniciada hace pocas semanas. También quedan disponibles los peloteros que acumulen al menos cinco años de experiencia.

La Federación Cubana de Béisbol acusó al senador republicano por Florida Marco Rubio de entorpecer el acuerdo con las Grandes Ligas. (EFE)

La Federación Cubana de Béisbol acusó al senador republicano por Florida Marco Rubio de entorpecer el acuerdo con las Grandes Ligas. (EFE)

La Federación Cubana de Béisbol (FCB) denunció la “utilización con fines políticos” de “argumentos insostenibles” para deshacer el acuerdo, con el que “abrirían las puertas a una inserción segura y ordenada en la MLB”.

En un comunicado, responsabilizó de los hechos a presiones realizadas por el senador republicano anticastrista por Florida, Marco Rubio, y el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton. “Las presiones ejercidas por estos personajes se impusieron por el momento”, dijo la entidad.

La histórica visita de Barack Obama a Cuba, donde presenció un partido de béisbol junto con el entonces mandatario cubano Raúl Castro. (AP)

La histórica visita de Barack Obama a Cuba, donde presenció un partido de béisbol junto con el entonces mandatario cubano Raúl Castro. (AP)

“El acuerdo, mayoritariamente respaldado por las sociedades cubanas y estadounidenses e identificado como fórmula para eliminar prácticas nefastas, como el tráfico humano y sus incalculables consecuencias, está llamado a sobreponerse a la arcaica retórica utilizada por sus detractores”, agregó la FCB.

El trato entre ambas partes había sido el final de extensos años de negociaciones, iniciadas en 2016 bajo la administración de Barack Obama. En paralelo, la Casa Blanca había comenzado un proceso de descongelamiento de relaciones con La Habana, restablecidas en 2015 después de 54 años.

Tampa Bay Rays y el equipo nacional cubano, antes del inicio del partido que disputaron en La Habana en 2016. (AP)

Tampa Bay Rays y el equipo nacional cubano, antes del inicio del partido que disputaron en La Habana en 2016. (AP)

El diálogo entre Estados Unidos y Cuba se vio coronado en 2016 con la visita de Obama a la isla, donde se reunió con dirigentes opositores y con Raúl Castro. En su estadía, compartió la tribuna con el entonces mandatario cubano para ver el encuentro entre Tampa Bay Rays, de la MLB, y el seleccionado cubano. 

Ese partido fue el primero entre un representante de las Grandes Ligas y el equipo cubano en la isla desde la visita de Baltimore Orioles, que en 1999 rompió 40 años de aislamiento deportivo.

Fidel Castro y los jugadores de Baltimore Orioles, en el primer partido que disputaron ante el equipo nacional cubano. (AFP)

Fidel Castro y los jugadores de Baltimore Orioles, en el primer partido que disputaron ante el equipo nacional cubano. (AFP)

Con el embargo comercial en pie desde 1960, la administración Trump enfrió las relaciones diplomáticas. Restringió la obtención de visas y eliminó los permisos de cinco años para los turistas cubanos, que ahora tienen tres meses de plazo. Ahora amenaza con activar desde mayo el capítulo III de la ley Helms-Burton, que permite demandar en tribunales de Estados Unidos a compañías que se benefician de activos nacionalizados después de la revolución de 1959.

Con información de AFP y AP