"Aquellos que se han enriquecido robándole al pueblo"

"Aquellos que se han enriquecido robándole al pueblo"

He leído de prestigiosos historiadores y psicólogos que, en los siglos pasados, cuando la esclavitud era aceptada en Occidente, muchos esclavos amaban a sus amos y hasta se disponían a dar su vida por ellos. La psicología actual analiza ese fenómeno y se pregunta: ¿qué es lo peor que le puede pasar a un esclavo? Una respuesta lógica sería: la humillación constante y el trato degradante que supone su condición de esclavo.

Sin embargo, habría otra posible respuesta: lo peor que le puede pasar a un esclavo es sentirse satisfecho y hasta agradecido de la vida que le ha tocado vivir y del trato que recibe. El problema del esclavo satisfecho con los golpes y latigazos no es el dolor físico que éstos le causan, sino la predisposición psicológica a recibirlos y a naturalizar el ensañamiento del poderoso sobre él. La esclavitud de aquellos tiempos, hoy ha desaparecido.

Sin embargo, los estudios psicológicos han detectado otras formas equivalentes, como la mujer golpeada, empleados que si no aceptan condiciones leoninas no sobreviven, etc. Y hasta en la política, sectores necesitados de la sociedad que, a cambio de recibir alguna dádiva o limosna, defienden, aplauden y apoyan a quienes, desde el poder, se han enriquecido robándole al pueblo, ya que el robo y las coimas de la corrupción, cuando se malversan dineros destinados a cloacas, caminos, red de agua potable, hospitales, escuelas, salud, etc., golpea fundamentalmente a las clases de bajos recursos y más necesitadas. Pero son estas clases más necesitadas las que les dan su voto, ya que padecen del mismo síndrome de “esclavo satisfecho” que los lleva a agradecer los “latigazos” recibidos cuando los corruptos se apropiaban de los fondos destinados a mejorar su calidad de vida que, como consecuencia, continuaba tan mal o peor que antes.

¡Es la Argentina de hoy!

Pedro Bollo fp.bollo@gmail.com

Florencia burla a la Justicia “y al pueblo argentino”

Es entendible la desesperación que exhibe Cristina respecto a la suerte judicial de su hija Florencia. Es entendible desde su sentimiento maternal y es entendible desde su sentimiento de culpabilidad por haberla involucrado en semejante trama de corrupción.

Pero la movida realizada en relación a su estado de salud, ausentándola de su propio país, que cuenta con una medicina de excelencia sin nada que envidiar a la cubana, dicho esto por profesionales autorizados y además estirando los plazos de su retorno para esquivar la Justicia, no hace más que avalar y ratificar la responsabilidad de su hija quien, cabe decir, como mayor de edad, debió en su momento leer lo que firmaba y medir las consecuencias. Partamos de lo elemental: quien tiene las manos limpias y la conciencia tranquila, espera en su casa el llamado de la Justicia y responde lo que debe responder, aun con dificultades de salud propias del cuerpo humano. Esta suerte de telenovela no hace más que confirmar que ni las manos están limpias ni las conciencias están tranquilas. Calza aquí el dicho “a confesión de parte, relevo de pruebas”, porque todo eso configura una verdadera confesión. Sólo resta ver a Florencia en una lista sábana, presta a obtener sus fueros y tendremos el cuadro completo. Burla a la medicina, a la Justicia, burla al pueblo argentino.

Gustavo Colla
​gustavo.colla@yahoo.com

Aquellos políticos que aún tienen sus fueros

Es notable como ya los políticos fracasados insisten en seguir siendo parte de algo que no supieron o no quisieron hacer bien. Más notable aún es que muchos viven con fueros e insisten en sus candidaturas. Se parecen a Drácula en un banco de sangre. ¿Alguna vez la Argentina, volverá a ser Argentina?

Julio Sánchez Ruiz
​jsanchezruiz@gmail.com

Del Parlamento británico y el Congreso de la Nación

La preponderancia que las últimas negociaciones con la Unión Europea por el Brexit le han dado al Parlamento británico, me ha permitido observar en los medios audiovisuales que sus miembros se sientan en largas gradas, no poltronas, lo que les hace muy difícil abandonar el recinto durante la sesión. No tienen pupitres ni computadoras. No se sirve ninguna clase de bebida en la Cámara. Sesionan en horarios “normales”, y los parlamentarios no están mirando sus teléfonos celulares mientras otro colega hace uso de la palabra.

Todo lo contrario de lo que ocurre en nuestro Congreso Nacional.

Hugo Perini
​hperini@consejo.org.ar

Los maestros que ganan poco y arriesgan sus vidas

Las maestras santiagueñas fallecidas en un accidente de ruta ganaban 15 mil pesos por mes y debían viajar 120 kilómetros diarios. Así, un día perdieron la vida. Los diputados al Parlasur ganan 240 mil pesos por mes y cobran extra en dólares cuando se reúnen en Montevideo unas pocas veces al año. Sus resoluciones no tienen implicancia legal, son sólo enunciativas. Del otro lado, las educadoras de los hombres y mujeres del futuro ganan mal y arriesgan la vida a diario viajando por rutas en malas condiciones por un sueldo de miseria. En este horrible caso perdieron la vida. ¿Es justo?

Omar Bavcar
​bavcaro@hotmail.com

Denuncia antisemitismo ante el ataque a una sinagoga

Cuando tuve conocimiento del ataque a la sinagoga de Palermo, recordé días atrás al volver con tres de mis hijas de una consulta en guardia médica. Pude observar a un joven conocido del barrio en situación de calle o indigente que, súbitamente, comenzó a tirar grandes piedras a un joven judío con el solideo o kipá. El joven comenzó a correr y pudo escapar. Observamos atónitos siendo que si alguna de estas piedras hubiera impactado en su cabeza, otro hubiera sido el final. Este joven agresivo es conocido en el barrio de Once, forma parte de una familia supuestamente en situación de calle, a la cual en varias ocasiones gente del barrio hemos ayudado con alimentos. El problema de esta gente es que por lo general y en particular en horas nocturnas toman alcohol o consumen drogas perdiendo el control. Dado que uso kipá y en varias ocasiones he recibido agresiones verbales, acá hay una mezcla de crisis económica, violencia, y un agregado de antisemitismo.

Natalio Daitch
nataliodsalud@hotmail.com

Alerta y concientiza sobre el uso del plástico

La tecnología ha sido puesta a favor de la comodidad de las personas. Luego de la Segunda Guerra Mundial salió un producto que hoy no concebimos que nos faltara antes. Es el plástico. Una inmensa cantidad de productos son fabricados con ese esencial material.

Con un poquito de carbón y ácido, tenemos la electricidad para los equipos de audio, video y otros. También los agroquímicos, que son venenos, son transportados en bidones de plástico. Pero esos envases y pilas tienen un altísimo grado de contaminación. Los bidones quedan en los campos tirados y los restos del producto se escurre a los campos, a los arroyos y ríos. Después tomamos esa agua. Las pilas una vez que las hemos usado, con suerte las tiramos a la basura, sino a la calle. Se dictan leyes que son utopías, como muchas. Si le pusiéramos un valor de retorno, alguien se preocuparía por devolverlo. Quien ha creado el problema, por ahora está “piola”.

Si ellos lo hicieron que lo solucionen. No tenemos por qué pagar entre todos para que otros ganen millones.

Pedro Scott
pedrorobertoscott@ymail.com