Agujeros negros: el plan de instalar un telescopio en la Luna para tener una imagen 100 veces mejor

Agujeros negros: el plan de instalar un telescopio en la Luna para tener una imagen 100 veces mejor

Enlazando el poder de ochos radiotelescopios, un consorcio integrados por más de 200 científicos de diferentes campos consiguió captar la opaca silueta circular que un agujero negro proyectó, separado por 50 millones de años luz de la Tierra, sobre un fondo más brillante. Un esfuerzo equivalente a divisar una manzana en la superficie de la Luna. Lejos de conformarse con eso, ya están pensando en cuál será el siguiente paso.

A su vez, la fotografía es el producto de dos años de análisis de una red de antenas que juntas forman el Event Horizon Telescope (EHT). Se trató de ocho observatorios en seis montañas y en tres continentes, que calibraron sus antenas hacia Virgo. Ahora, el desafío para los investigadores del EHT es refinar la calidad de resolución y realizar pruebas en otros agujeros negros similares en tamaño al Messier 87 (M87) para mejorar la tecnología con cada intento.

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“Los telescopios están limitados por lo que se conoce como la relación de difusión, algo que está vinculado con la longitud de onda, los fotones que uno quiere medir y el ancho de la lente. El alcance máximo del Event Horizon Telescope son 10 mil kilómetros y si bien es algo fabuloso, se alcanzó un límite. Si ponemos un telescopio en la Luna o en órbita, nos podría ofrecer una resolución cien veces superior”, explicó Luis Lehner, el argentino que trabaja en el Perimeter Institute de Canadá, durante una charla en el Centro de interpretación científica Plaza Cielo Tierra, en la ciudad de Córdoba.

Para estas mediciones, contó el argentino, se realizaron 5 observaciones durante 4 días. Mientras que el proyecto implicó unos 20 años de trabajo para sincronizar los telescopios y lograr que las técnicas de interferometría pasaran de medir longitudes de onda de centímetros a milímetros, lo que aportó un mayor grado de precisión a la foto.

“Si el nuevo telescopio lo ponemos en la cara oculta de la Luna nos ofrecería una visión más limpia aunque se necesitaría un satélite para triangular la información que se obtenga. En estos momentos se está pensando seriamente en iniciar un proyecto de estas magnitudes y se empiezan a analizar las diferentes alternativas para dar el siguiente paso”, sostiene el investigador argentino.

Hay dos formas de medir los agujeros negros: por su masa o bien por su velocidad de rotación. Para cualquiera de los dos casos, se requiere una gran nitidez en el enfoque.

“La complejidad de la toma, está en que tanto la Tierra como el agujero negro están en permanente rotación, lo que implica que es necesario coordinar con los otros observatorios -ubicados en puntos opuestos del mapa- el ángulo que debe alcanzar cada imagen”, detalló Manuel Tiglio, de la Universidad de San Diego, California y de la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (Famaf).

En las observaciones del EHT han participado, ALMA (Atacama Large Millimeter) y APEX (Experimento Pionero de Atacama) ambos en Chile. Además de IRAM 30 m en Sierra Nevada, España; el LMT (Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano), en México; el telescopio James Clerk Maxwell en Hawái y el SPT (Telescopio del Polo Sur) en Antártica.

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“Se tardó casi dos años porque cada uno de estos telescopios tenía asignada una porción del M87 y había que clasificar cada una de las tomas de los ochos ojos, para componer una única imagen de gran tamaño. Este tipo de aparatos miden la radiofrecuencia, lo que implica que todo lo que se interponga en el camino (como plasma, materia o basura) no aparece. Por eso la foto, que parece borrosa, es porque no está en el rango visual del ojo humano”, determina Tiglio.

DD