“Le gusta jugar con fuego”: crudo análisis de Riva Palacio a la política exterior de AMLO

(Foto: REUTERS/Henry Romero)
(Foto: REUTERS/Henry Romero) (HENRY ROMERO/)

A poco menos de la mitad del sexenio de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el gabinete presidencial ha sido blanco de diversos relevos entre las filas de sus dependencias, siendo una de ellas las Embajadas de México en el extranjero.

Josefa González Blanco a la de Reino Unido, Blanca Elena Jiménez a la de Francia, Esteban Moctezuma a Estados Unidos, Jesús Seade a China y, próximamente, la posible entrada de Quirino Ordaz Coppel a la de España: estos nombramientos “sin sentido”, dice Raymundo Riva Palacio, representan el desgaste de una política exterior que ha sido quebrantada por las “ocurrencias presidenciales” y la complicidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y su titular, Marcelo Ebrard Casaubón.

“El desprecio con el cual el presidente maneja los nombramientos, con el silencio cómplice de Ebrard, es sólo uno de los botones de muestra de la idea que tiene el presidente de la política exterior, donde su psicosis, disfrazada de equilibrio político, es la marca de la casa”.

Esta “psicosis”, expresó el periodista en su columna para Eje Central, ahora se ha reflejado en las controversiales asistencias a los festejos del Día de la Independencia 2021, las cuales agrietarían las relaciones entre México-EE.UU que López Obrador ha presumido como “respetuosas y estables”.

AMLO biden mexico eeuu
(Ilustración: Jovani Pérez, Infobae)

Por una parte, se encuentra la invitación de Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, a la tradicional fiesta de El Grito; una participación que, más allá de significar la estrecha relación entre ambas naciones, refleja la desafiante postura de Andrés Manuel a las políticas de su país vecino frente al Caribeño.

“El gobierno (mexicano) apoyó con medicinas de alimentos a esa nación cuando se volvió a ratificar el embargo estadounidense. López Obrador envió cinco barcos a la Habana, hasta que habló la vicepresidente de Estados Unidos, Kamala Harris, con él. Un sexto partió rodeador de hermetismo hacia Cuba, después de la conversación”, relató Riva Palacio.

Por el otro lado, se halla la discreta llegada de las Fuerzas Armadas venezolanas para participar en el Desfile Militar cuyas acusaciones por presuntos vínculos con el narcotráfico “no es la mejor compaía de las Fuerzas Armadas mexicanas, a las que hoy se señala de acumular poder y, al mismo tiempo, de omisión en el combate al narcotráfico”.

“A López Obrador le gusta jugar con fuego, sin saberse a bien si sabe que se puede quemar (…) Le restregó en la cara de Estados Unidos sus cariños con dos de sus enemigos”.

Información en desarrollo…

Fuente: Infobae