Capturaron al “oso negro de Chipinque” mientras dormía en el patio de una casa en San Pedro Garza García

Capturaron al “oso negro de Chipinque” mientras dormía en el patio de una casa en San Pedro Garza García

(Foto: Especial)
En la última semana, la Profepa había colocado trampas para capturarlo en varias zonas de Monterrey y San Pedro Garza García (Foto: Especial)

Luego de varias semanas de avistamientos de un oso negro deambulando por las calles del área metropolitana de Monterrey, Nuevo León, la tarde de este miércoles fue capturado por personal de Protección Civil y Parques y Vida Silvestre

De acuerdo con un comunicado emitido por el gobierno estatal, cerca de las 14:00 horas el animal fue localizado en el patio de una casa ubicada en la Privada Alcázar y Alcazár, dentro de la colonia Valle de San Ángel, en el municipio de San Pedro Garza García.

Los residentes de la vivienda se percataron que el oso negro estaba dormido, por lo que de inmediato llamaron al 911. Al lugar arribaron los servicios de emergencia, quienes le dispararon un dardo tranquilizante, para realizar su captura y poder llevárselo del sitio.

Tras su valoración médica, el mamífero fue asegurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Ahora, el oso porta un dispositivo de rastreo en su oreja con el número 34.

(Foto: Twitter/Especial)
La Profepa había hecho un llamado a la ciudadanía para que evite acercarse a fotografiarlos y darles de comer (Foto: Twitter/Especial)

Aunque el futuro del animal es incierto, las autoridades analizan la posibilidad de trasladarlo a Chihuahua, lejos de la civilización a la cual se ha acostumbrado, con el fin de evitar nuevas interacciones que pongan en peligro a los ejemplares y personas.

Y es que el plantígrado había sido capturado en otras ocasiones y puesto en libertad dentro de la entidad, pero siempre regresaba al mismo sector.

El caso ha causado polémica entre los ciudadanos que se opusieron a la instalación de trampas y a que lo trasladen a otro lugar, especialmente a un zoológico donde sea exhibido. 

Cabe recordar que, hace unas semanas el oso negro se viralizó en redes sociales luego de protagonizar un momento tenso cuando se acercó a interactuar con tres mujeres que caminaban en el Parque Chipinque.

Incluso, olfateo a una de ellas y la rasguño. Sin embargo, lejos de salir corriendo, la mujer sacó su teléfono celular y aprovechó para sacarse una selfie con él. Dos testigos que grabaron el momento trataron de ahuyentarlo hasta que el animal siguió su camino.

De igual forma, a finales del mes de julio, el oso fue visto en la colonia Paseo Residencial al sur de Monterrey, mediante videos que circularon en redes sociales se pudo observar como el ejemplar paseaba por las calles del sector; incluso fue captado jugando con un gato y cargando una bolsa de comida en el hocico de la cadena Pollo Loco.

Según especialistas, este tipo de encuentros es común en la región, particularmente en la temporada de estiaje, pues los osos bajan del Cerro de Chipinque donde tienen su hábitat para buscar agua y comida en zonas residenciales.

Asimismo, la contingencia de la pandemia de COVID-19 ha obligado a miles de sampetrinos y regiomontanos a liberar territorio, disminuir el ruido, el tráfico automovilístico y la presencia humana, lo que ha ayudado a que los osos se sientan seguros y decidan acercarse a las residencias.

El oso negro está considerado como una especie en peligro de extinción. En México, únicamente la población de Serranías del Burro, Coahuila, está sujeta a protección especial.

De acuerdo a información de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), en dicha entidad se han establecido 18 Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAs) para este mamífero.

Otros estados como Sonora y Nuevo León han realizado estudios enfocados principalmente al cálculo de la densidad de las poblaciones; no obstante, aún es necesario mejorar los métodos para estimar este parámetro y así obtener resultados más precisos.

Entre los principales factores que ponen en peligro al oso negro están: la cacería para el comercio ilegal de algunas partes del cuerpo; las actividades humanas, como la deforestación y el cambio de uso de suelo; y principalmente, las actividades agropecuarias, que han provocado la degradación y pérdida de su hábitat.

(Foto: archivo)
(Foto: archivo)

Los basureros son otra de las problemáticas, ya que los osos se alimentan de lo que encuentran ahí y lo asocian a fuentes de alimento. Esto ha ocasionado modificaciones en la conducta de los animales, pues visitan con mayor frecuencia los basureros y esto causa que las interacciones con humanos sean más comunes y que los atropellamientos aumenten, debido a que los osos se trasladan a estas zonas de manera continua. Además, el consumo de basura también puede afectar la salud de los osos, causándoles enfermedades o infecciones.

El oso negro es una especie que se desplaza grandes distancias y que tiene un ámbito hogareño amplio en respuesta a sus necesidades alimenticias y de reproducción, por lo que requiere áreas extensas para mantener sus poblaciones viables. Debido a esto, se considera una especie sombrilla, ya que su conservación y la de su hábitat natural podrían implicar la protección de otras especies con las que comparten el hábitat.

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Fuente: Infobae